jueves, 9 de febrero de 2012
A.G.U.A.
El despacho es sencillo e impersonal. Tras la mesa, en una silla de oficina con alto respaldo y ruedas giratorias, se sienta un hombre de mediana edad, con bastantes entradas y espalda cargada. Al otro lado de la mesa, sobre una silla confidente sin reposabrazos, está un joven rubio con gafas redondas de montura metálica y mirada miope.
- ¿Ha recibido Ud. los informes de los secretarios provinciales?- pregunta el hombre de más edad.
- Me falta sólo el de Granada, don Manuel – responde el joven mirando su cuaderno de notas.
- ¿Algo destacado?
- Lo de siempre. Que si de este año no pasa que Ud. dimita, que si esto no puede seguir así, que si patatín, que si patatán. Bueno, hay una cosa nueva. En Sevilla corre el rumor de que va a presentarse Carmona.
- ¿Carmona? ¡Pero si apenas hace dos años que ha entrado! Mire Ud., yo llevo aquí veinte años por algo. No puede ser presidente de A.G.U.A. cualquier mindundi. Porque, vamos a ver García, ¿qué méritos puede alegar ese tío?
El joven García pasa rápidamente las hojas de su cuaderno y, rehuyendo la mirada de su jefe, contesta:
-Parece ser que la Renfe le tiene prohibido viajar en AVE porque siempre que va él, tiene retraso el tren.
- ¿Y eso qué? ¿Acaso lo va a comparar con lo que yo tengo acreditado?
-Desde luego que no. Lo de que se quemara el edificio Windsor el día en que Ud. dejó el coche en el aparcamiento de AZCA no es fácil de superar.
-¿Y qué me dice de lo de Lehman Brothers?
-Es verdad, aquello si que fue grande. Compra Ud. doscientas acciones y a la semana siguiente quiebra la empresa. Ahora que este Carmona, por lo que dicen tampoco es manco. Me han comentado que sacó las oposiciones un mes antes de que bajaran el sueldo a los funcionarios.
-¡Habladurías! ¡No, si ahora dirán que iba en el Costa Crucero cuando chocó con los arrecifes!
Don Manuel se levanta de su asiento y se acerca a la pared en la que cuelga un calendario con una imagen de las Torres Gemelas humeantes.
- Las elecciones son el mes que viene. ¿qué se le ocurre que hagamos?- dice dirigiéndose a García.
-Se le pueden enviar diez décimos de lotería, cada uno con terminación diferente. Así seguro que le toca alguno.
- Si, pero eso me saldría por un pico. Mejor le mandamos un elefante con la trompa hacia arriba y herraduras en las cuatro patas. Prepárelo todo García.
Y sin mirar a su interlocutor, vuelve a sentarse en su silla y comienza a hojear unos papeles, dando por terminada la entrevista.
El joven se levanta para retirarse. Camino de la puerta se para delante del calendario que está ligeramente ladeado y lo endereza. Es el calendario que envían a todos los socios. Sobre el fondo de la foto, en grandes letras destaca el anagrama A.G.U.A. y debajo, en letra más pequeña su significado: Asociación de Gafes Unidos de Andalucía.
José L. Cereceda
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